domingo, 21 de diciembre de 2008

No expectations...

Estamos condenados

Porque la gente “brillante” se fundió

Las ideas se han quedado sentadas en la butaca del cine

Mirando a la rubia y nada más

Indiferentes al dolor y la incapacidad del cuerpo tirado en el pasillo del cine

Un cuerpo real

Arrugado y vencido

Que gime de verdad

Sin edición ni sonido estéreo

Pero sólo escuchan a la rubia

Ella es hermosa

Ojos azules

De hecho verdes

Hablemos mejor de cosas importantes, se dice

¿Los encuadres son importantes? ¿La luz?

Los partidos de fut bol, el arte y la política de revista

Pero la carne tirada, los años, la persona envejecida de dolor

No

Mientras no disturbe la película

Mientras la rubia siga en la pantalla

Bebiendo, ríe y ama

Sufre, allí adentro, lejos y cerca cuando es conveniente

No pide consuelo ni explicaciones

Comodidad de la distancia

Ojalá la rubia no envejezca nunca

Esperemos que nunca sufra dolor

Que no le fallen las piernas o el equilibrio

Porque fuera de la pantalla

No habrá manos

Ojos

Ni labios

No habrá fuerza

Para levantarla

De todas formas “no hubiera ayudado nada”…

Estamos condenados

A quedarnos tirados.

3 comentarios:

Sirena de mentiras dijo...

Hay miedo Panda. No pocas veces, los ojos se han despegado de la pantalla para acercarse a ayudar y se recibe un "no es su problema, aléjese". Como cuando lloramos en el metro y nadie pregunta. Por suerte algunos no tienen miedo. Yo sí.

Anónimo dijo...

Puede que los "Brillantes" estén fundidos; pero quedan los otros.... los siempre grises, tontos, locos y necios ... que dejaron de ver desde la comodidad de la butaca, que se empaparon de sangre que curaron las fetidas llagas, que lloraron hasta ahogarse, que comprendieron lo inútil y que hoy hacen fila para quedar tumbados, sangrantes y fetidos; mientras la rubia de ojos azules (más bien verdes) sigue sonriendo.

Anónimo dijo...

la distancia no es cómoda
créalo