domingo, 16 de junio de 2013

Me pregunto...


¿Cuándo será? ¿Cómo? Quizá en un viaje, al sentarnos juntos en el avión, o en alguna clase, quizá nos presente algún amigo en común o ¿en el cine?. Sonrío y me sonrojo al imaginarlo.
¿Serán tus ojos o tu voz lo que me convoque? Te haré reír, sin lugar a dudas, y hablaremos de libros y música, y tal vez te sorprenda ver mis listas de itunes. A mi me sorprenderá ver las tuyas y pensar "es mejor de lo que esperaba." Compartiremos sin temor ni mezquindad. El impulso será darnos todo el bienestar.
Nos tomará tiempo el acercamiento. Tú tal vez hoy pienses que no existo, que no hay alguien como yo, yo pienso algo similar,  pero la sorpresa nos inundará cuando al vernos a los ojos y hablar, nos demos cuenta de que todo lo que tuvimos que pasar para llegar ahí, a ese día de conocernos, fue lo mejor que nos pudo pasar. Agradeceremos de corazón a cada amor cruel y arruinado, a cada abandono, el habernos empujado a la soledad que nos permitió toparnos. Y toda la música, el cine, los lugares y las cosas volverán a ser nuevos, como si jamás los hubieramos vivido con alguien más antes de ese día. Y todo nos pertenecerá otra vez, en blanco, sin historias ni recuerdos antiguos e inútiles. Olvidaremos lo que ha pasado y dejaremos de extrañar.
Te entusiasmará mi trabajo y lo que hago como a mi el tuyo, y después de conocer nuestras historias, después de tomarnos la mano siempre que sea posible,  besarnos en cada semáforo en rojo, y caminar con mis perras largo rato, muchos meses, todas las horas; sabremos que finalmente la búsqueda ha terminado. Se borrarán los saldos rojos y las listas negras de nuestra historia.
Te diré: "no te había estado buscando porque jamás creí que alguien como tú existiera." Y reiremos fuerte, molestando a los vecinos. 
Nos veremos equivocarnos , dudar, y echarlo a perder quizá, pero volveremos a intentar siempre, porque me amarás y te amaré, así de simple. Verás que no soy perfecta, notarás cada bache y túnel oscuro. Sabrás que cuando lloro, soy tormenta, y "la calma después de la tempestad" tendrá todo un nuevo sentido para ti. No temerás a mi ser caballo, no darás un paso atrás porque tu no temes a lo que es suave y salvaje al mismo tiempo. Y así, imperfectos, sin idolatrías ni fanfarronería, nos amaremos porque no somos perfectos y jamás querríamos serlo.
Tú no dirás: eres la mujer de mi vida, porque sabes que ese tipo de cosas no se dicen, se viven, se hacen. Tú entiendes que hay cosas que es mejor no nombrar para que no se corrompan con el corto sentido de las palabras. De hecho, inventaremos nuevas palabras cuando las que existen ya no nos sirvan para hablar de nosotros por cortas.
No sé  cuándo, pero hoy me entusiasma pensar que ese día ya se acerca.
Créeme que a partir de hoy, todo será preparado y colocado para estar lista y darte la bienvenida. 
Por favor, no desesperes, estoy en camino.

3 comentarios:

Montserrat Algarabel dijo...

Me encantó este texto. Al amor lo he vivido así también. Y como diría Pedro Salinas: la vida es hechura alegre de una celeste paciencia.
Besos, M.

Laura Camacho dijo...

No sé como llegué aquí pero me encata como escribes, en especial la manera en que describes todo y expresas a detalle cada sentimiento.

Ciertas frases me hicieron gran eco, especificamente "no te había estado buscando porque jamás creí que alguien como tú existiera." ...

Creo que cualquier persona que llegue a decir esa frase puede morir en paz.

Saludos.

LC

Pandemia en la bañera... dijo...

Laura: yo tampoco sé como llegué aquí, pero si lo averiguo te aviso. Gracias por pasar a saludar, bienvenida.
Montse: sí, ya vueleve.