viernes, 29 de enero de 2010

me siento así.
Por última vez así.

lunes, 25 de enero de 2010

Abandono; nuestra plaga moderna

El día de hoy a las 5:30 de la madrugada, en un reconocido y por demás "excluyente" o "exclusivo" bar de la ciudad de México, el futbolista estrella del América, Salvador Cabañas, fue víctima de un disparo que alojó una bala en su cabeza.
La reacción política-social no se hizo esperar. La gran alharaca se armó porque ¿cómo es posible que un futbolista se reviente (juro que esto no es sarcasmo) hasta esas horas? pero claro ¿cómo es posible que el Bar viole las normatividades retrógradas que rigen esta ciudad y dictan el cierre de centros nocturnos a las 3:00am para protejer a los incapaces ciudadanos de sí mismos? Como si en este país alguien respetara alguna ley, norma, límite o principio. Pero si de escandalizarse se trata somos expertos en hacerlo por las razones menos respetables o importantes, porque el hecho de que a Cabañas le metieran una bala en el cráneo a las 5:30 de la madrugada en un bar, es relevante porque LE METIERON UNA BALA EN EL CRÁNEO, la hora y el lugar pasan a segundo término ante el hecho de que en este país la violencia, el cinismo delincuente, la negligencia y el desprecio por el prójimo son la materia prima de nuestro triste caldo de cultivo.
Está demás describir los "esfuerzos exhaustivos" que las autoridades se encuentran realizando para encontrar al culpable. Un culpable que se encontraba en un exclusivísimo bar, donde la gente que entra es de una élite muy cerrada, donde más de cincuenta personas, además de cámaras de circuito cerrado del lugar, atestiguaron el hecho y el mismo Cabañas (aún con una bala en la cabeza) pudo haber identificado dado que mantuvo la conciencia hasta que llegó al hospital... ¿quién será? se preguntan nuestros "nuevos detectives". Este misterioso personaje jamás pagará su deuda ni enfrentará los cargos que le corresponden, eso es no sólo un hecho, en este país es una tradición. Para aquellos que pensábamos que la justicia de este país es de y para los ricos; tenemos un caso que anula y a la vez confirma la regla.
Olvidémonos pues de ese asunto para abordar el tema que verdaderamente me ocupa y que tiene que ver con la foto que inmediatamente después de lo ocurrido fue difundida en la web ¿le parece?
Sí, aunque usted no lo crea, en ese momento de horror, violencia y confusión, alguien decide sacar su celular y ¿por qué no? sacar una mórbida foto en la que se ve al futbolista malherido en el suelo del lugar. Sí hay sangre, pero bajo ninguna circunstancia esta foto podría compararse en horror con las fotos de los descabezados de Sinaloa o el cadáver de Arturo Beltrán Leyva. Cada mañana, las ediciones del Metro o la Prensa nos dan los buenos días con la sección que a mí me gusta llamar "nada a la imaginación" y nos muestran la carne, los ojos, la piel amoratada y el rigor de la muerte en miles de accidentes violentos y homicidios en la ciudad y el país.
Pero, ¿por qué esta foto debería considerarse no sólo inmoral sino también CRIMINAL?
La respuesta se encuentra en lo que NO se ve en la foto.
No se ve en la foto a nadie al lado del futbolista tratando de ayudarle.
No hay nadie a su lado tomando el pulso o tratando de contener la sangre.
No hay nadie sosteniéndole la cabeza, o la mano.
No hay NADIE
Échenle aire- diría mi abuela.
Pero no. Este hombre está SOLO, todavía vivo, rodeado de personas y muriéndose solo.
Por si usted no lo sabe, por ley, en México todos los ciudadanos estamos obligados a prestar ayuda a otro en caso de urgencia. El no hacerlo se considera Abandono de herido y eso es un delito.
No sólo se trata del pésimo gusto de que alguien difunda una imagen de esta naturaleza, se trata de que somos negligentes, indolentes, ignorantes, cobardes y de criterio cerrado a niveles criminales, y no dudamos en exponerlo sin pudor: "mira, soy deforme y asqueroso, que chido".
Ante el argumento de la "libertad de prensa" yo respondo: si eso es libertad de prensa, yo no la quiero. Bienvenida sea a censura en casos como estos en los que este tipo de imágenes no sólo no aportan nada a la información, la deforma y la hace perder seriedad.
No, esto no es periodismo, ni arte, ni literatura, ni siquiera documentación; esto es Abandono.

sábado, 23 de enero de 2010

Hoy nos preocupa mucho Haití, pero ¿dónde estábamos ayer ?

Eduardo Galeano : La historia silenciada : Haití

Eduardo Galeano 4 de abril de 2004

El primer día de este año, la lib
ertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la
abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud. Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo.
Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.

Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y v
iolencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien. Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. (cuando los poderosos no quieren, que se lo digan a Nicaragua y toda latinoamérica)Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos. De la maldición blanca, no se habló. La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
—¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
—El anterior.
—Pues, que se restablezca.

Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldad
os. Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos. A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció.
Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar. En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854. En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero.
Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.

La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana.
Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años. Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia.
Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.

Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras.
País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.

Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional. En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

lunes, 18 de enero de 2010

Regreso

O por lo menos trato. Estuve sin Internet, pero ya tengo.
Entonces pronto nuevas entradas.
Por ahora solo quiero decir "Hola"...hola.

Adiós.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Up

Hoy subí una montaña altísima. No llegamos hasta la cima, pero subimos más de 4000 m. Y entonces me sentí cerca. Como nunca cerca de ti y de mi, del camino. Muy cerca del comienzo y también del final. Ya no quiero dejar de escalar.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Del amor:




Hay cosas que nunca entenderemos:


"-A través de la grieta del seto yo vi a Jinny besarle- dijo Susana-. Al alzar mi cabeza inclinada sobre un macetero de flores y mirar a través de la grieta, vi cómo le besaba. Los vi a ambos, a Jinny y a Luis, besándose. Ahora voy a envolver mi congoja en mi pañuelo, la apretaré en un nudo y antes de que comiencen las clases, iré sola al bosque. No me sentaré delante de una mesa a sacar sumas. No me sentaré junto a Jinny y junto a Luis, sino que iré a depositar mi congoja entre las raíces de las hayas. allí la examinaré y la cogeré entre mis dedos. Ellos no podrán encontrarme. Comeré y buscaré huevos entre las zarzas y mis cabellos estarán desgreñados y dormiré bajo los setos y beberé agua en las zanjas y allí me moriré."

Las olas
Virginia Woolf


domingo, 29 de noviembre de 2009

Cuidado con la perra

Camino con Leni y RF. Un domingo delicioso, soleado. Cuando regresamos a mi casa, sentada en la entrada, en el suelo, hay una niñita comiendo galletas.
Pasamos frente a ella y Leni, sin tocar a la niña ni a la galleta, acerca ligeramente la nariz para olisquear. Pero no le atrae y pierde la atención. Se sienta a mi lado a esperar que abra la puerta.
En ese instante una voz femenina nos detiene:

-¡Cuidado con tu perro!!¡me va a chupar a mi niña!!!


Una señora de aproximadamente 60 años, con el pelo teñido de naranja, y severas marcas de psoriasis en la piel, se acerca furiosa a reclamarnos.
Le aclaro a la mujer que mi perra: a) trae correa. b) tiene todas sus vacunas vigentes y, c) no tocó a la niña.

-¡Eres una cochina!! ¡una puerca!!- responde la dama en cuestión.

Yo pierdo la paciencia (ni modo) y le respondo a la Ninfa psoriática que lo único sucio es permitir que una niña coma en el suelo. Si tanto le importa que la niña no se ensucie o enferme debería llevarla a una mesa, lavarle las manos; y no dejarla sentada en un lugar donde todas las mañanas, los perros de la cuadra orinan alegremente, eso sin mencionar los escupitajos de los educados transeúntes.

La dama arremete:

-¡Mal educada cochina cerdaaaaaa!!!

Palabras más, palabras menos, le ordeno que se quite de mi entrada, porque si hay algo que no voy a tolerar es que me insulten (sin razón) en mi propia ca
sa.

Y ahora yo pienso que esa tipa es la clásica bruja que se pelea conmigo por que a la nena no la chupe el perro, pero cuando llega a su casa le pega, la humilla, la discrimina y maltrata abiertamente, porque así vivió su propia infancia.
Estoy segura que esa niña no tiene todas sus vacunas al día y que básicamente la llenan de galletas en vez de darle comidas balanceadas, y a juzgar por el lugar donde su abuelita la dejaba comer, su intestino debe se ser el paraíso de lombrices y am
ebas.
No tengo la menor duda, por la actitud de la niña y la forma de atacar de la señora, que la mayor
estimulación que esta pequeña recibe en su casa debe de ser la alerta de los gritos de su abuela y muchas horas de telenovelas por la tarde.

Cabe mencionar que Leni se comportó impecable, no ladró, se quedó sentada sin moverse aun cuando la niña traía galletas (cualquier otro perro no habría dudado en arrebatar).

Efectivamente hay que tener cuidado con la perra.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Dato curioso

En mi vida hay muchos personajes.
Pero de los hombres más importantes, dos de los que me arman cuando los pedazos ya no se pueden ni contar; dos de ellos comparten las mismas iniciales, pero invertidas...

RF
FR
....
Me parece absolutamente hermoso.

Nada mas.

Hasta pronto.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Yo ya no pongo altar de muertos

Y las tumbas que visito nunca son de mis abuelos.
Pero "qué bonito es un entierro".




Fando y Lis, Alejandor Jodorowsky.
LIS (canta)
"Yo moriré
y nadie
se acordará
de mí.
Yo moriré
y nadie
se acordará
de mí"

FANDO
"Sí, Lis.
Yo me acordaré de ti, e iré a verte al cementerio con una flor y un perro.

Y en tu funeral cantaré en voz baja:

¡Qué bonito es un entierro!"


Qué bonito fue tu entierro.
..

domingo, 1 de noviembre de 2009

Galantería...


"No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo."

Lin Yutang (1895-1976) Escritor y filólogo chino.

"La galantería es una intriga amorosa en la que queremos que el adversario nos aventaje."


Ninon de Lenclos (1620-1705) Cortesana francesa.

Tan bien que nos hace sentir, tanto al que la recibe como al que la ofrece. Tan extinta hoy en día.
Lo siento; a riesgo de sonar anticuada, yo sí quiero esos instantes a blanco y negro que colorean por completo el resto del día.

Pero no cabe duda, para tener un caballero hay que comportarse como una dama.

domingo, 18 de octubre de 2009

La imagen:

Alguien carga una caja que, de forma horizontal, es demasiado ancha para pasar por una puerta angosta.

Esta persona trata de atravesar el umbral, pero la caja choca con el marco de la puerta.

Sin embargo, si la caja fuera colocada verticalmente e inclinada ligeramente podría pasar.

Pero esta persona no coloca la caja verticalmente…intentará hacerla cruzar de forma horizontal ¿Porqué? Porque es la forma “correcta” de la caja. Tal vez si la volteara algo dentro de ella se podría desacomodar o incluso romper. Las cosas deben ser como son…

Esta persona continuará así, ahí, tratando de cruzar, chocando, esperando el día, el año, en que la puerta se adapte a la caja y consiga avanzar…

viernes, 16 de octubre de 2009

Me han reclamado que ya no escribo...

Perdonen mis tres amorosos y asíduos lectores.
Pero lo que ocurre es que en estos tiempos la realidad ha superado con mucho cualquier posibilidad de narrativa a la que yo pudiera aspirar.
México se desgaja trozo por trozo, la gente se ignora y cierra los ojos. Mis mejores amigas ya no están en este suelo, mi casa es demasiado grande, ¿o yo demasiado pequeña?
Mis plantas enferman y yo lo único que quiero es cepillar a Leni hasta que caiga la noche.
Trato de decir que todo está bien...pero cuando comienzo a creerlo, me dan unas ganas infernales de lanzar un zapato a la cabeza del impune que transita por la calle sin mostrar la menor cicatriz de su negligencia...
Perdonen amorosos lectores, pero hoy soy un fraude.
Pronto mejores cosas.

lunes, 28 de septiembre de 2009

El repostero nuevo del emperador...




Ceci est un gâteau

viernes, 11 de septiembre de 2009

Radiografías de los días grises y de cómo llegué a odiar cierta caricatura.


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Lavo la ropa.
Queda olorosa, limpiecita.
La subo al techo a secar con el sol.
Llueve
Recuerdo que de niña veía la caricatura del pájaro loco.
Uno de los gags del programa consistía en que el pájaro trataba por todos los medios de quitarle una “roseta de maíz” a una abuelita encantadora, de chongo restirado y chal, quien al ver cerca al pájaro no dudaba en molerlo a palos con su bastón.
Por conseguir “rosetas de maíz” el pájaro era víctima de los más violentos accidentes, que podían involucrar; cajas fuertes, pianos, yunques, perros bulldog y otras cosas que bajo el efecto de la gravedad se veían bastante dolorosas. Incluso estaba dispuesto a vestirse de mujer para engañar a la abuelita. Todo por una “roseta de maíz.”
-Las rosetas de maíz deben ser la mejor golosina del mundo- pensé, ¿porqué otra razón el pájaro arriesgaría su vida y su integridad física y moral si no?
Supliqué a mi madre unas “rosetas de maíz”. Ella, paciente y encantada, cogió la bolsa de maíz palomero, puso mantequilla en el sartén y añadió una taza de maíz (sí, soy de una generación de niños que no tuvimos microondas en la cocina). Sirvió las palomitas en una canastita y me las ofreció.
Protesté: no quiero palomitas, quiero “rosetas de maíz”.
Las rosetas de maíz son palomitas-explicó mi madre.
“Pájaro imbécil”- pensé, mientras masticaba mis palomitas frente a la tele.



miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un nuevo personaje: Ella la frágil.

"Nadie pertenece aquí mas que tú" (cambio y fuera...)

Alguien se está emocionando. En algún lugar, alguien está temblando de emoción porque algo tremendo está a punto de ocurrir. Esta persona se ha vestido para la ocasión. Esta persona ha soñado y ha esperado. Ahora en verdad está sucediendo y no puede creerlo. Pero creer o no, eso es irrelevante. El tiempo para la fe y la fantasía ha pasado, porque esto, esto en verdad va a pasar.

Involucra dar un paso al frente e hincarse, como cuando uno recibe el título de caballero. A uno casi nunca lo nombran nada. Pero puede que esta persona se arrodille y reciba un golpecito en cada hombro con una espada. Es más probable que esta persona esté en su coche o en una tienda o bajo un toldo de plástico cuando esto suceda. Puede que esté conectada en internet y reciba un mail que diga Re: Tu nombramiento. O que encuentre un correo de voz en su teléfono, un mensaje largo y ruidoso con risas en el fondo en donde todas las personas que esta persona ha conocido están en altavoz diciendo: Pasaste la prueba, no era más que una prueba. Estábamos bromeando, la vida real es mucho mejor que esto.

Esta persona se ríe con alivio y escucha el mensaje otra vez para apuntar la dirección del lugar en donde todas las personas que ha conocido la esperan para abrazarla. Para acercarla a la esencia de lo que significa estar vivo. Esto es muy emocionante porque no es un sueño, esto es real. Están esperando junto a la mesas de cemento del parque por el que esta persona ha pasado tantas veces. Ahí están todos. Hay globos pegados a las bancas y la niña con la que esta persona tomaba el camión escolar está ahí también, sosteniendo unos pompones. Todos sonríen. Por un instante esta persona se siente desconcertada, la escena le da miedo, pero sería tan típico de esta persona el deprimirse justo en el momento más feliz de su vida que decide seguir adelante y unirse a la multitud.

Maestros de materias que esta persona pasó rozando están ahí. Los maestros de matemáticas se acercan a decirle que las matemáticas sólo eran una manera distinta de decir: Te queremos. De ahora en adelante simplemente lo van a decir: Te queremos. Y los maestros de química y anatomía también lo dicen. Esta persona se da cuenta de que es cierto, lo dicen de verdad. Es increíble. Ciertos pendejos que jodieron a esta persona en la secundaria aparecen entre la muchedumbre. Sus caras están desfiguradas por el amor, como si se hubieran hecho una cirugía. Estos imbéciles hermosos ahora son dulces criaturas, y amablemente doblan el suéter de esta persona para ponerlo en donde no se ensucie. Pero lo mejor, es que todo aquél que esta persona alguna vez amó está ahí. Incluso los que se escaparon. Le toman la mano y le cuentan cómo fue difícil pretender que ya no la querían, cómo tuvieron que fingir el enojo y la tristeza; irse y dejarla sólo fue de mentiritas. Esta persona no puede creerlo, parecía real. El corazón de esta persona se rompió y sanó, y ahora esta persona ya no sabe qué creer. Se está enojando, pero todos la calman. Todos le explican esto era necesario para saber qué tan fuerte era. Y miren, ahí está el doctor que le prescribió sulfas y la dejo ciega temporalmente. Y más allá está el hombre que le ofreció dinero por acostarse con él cuando esta persona era pobre. El mismo que las tres veces le pagó en efectivo. Ambos están aquí. Parecería que se conocen de antes. Ambos tienen pequeñas medallas para colgarle, son medallas al honor y la fuerza. Las medallitas brillan bajo el sol y todos aplauden.

De repente, esta persona siente la necesidad de checar su buzón. Es un viejo hábito, incluso si todo va a estar bien esta persona quiere recibir correo. Así que esta persona dice que ahorita vuelve y todos dicen no te preocupes, tómate tu tiempo. Esta persona se sube a su coche y maneja hasta su casa. Abre el buzón, pero está vacío. Aunque es martes, que es un día universalmente bueno para el correo. Esta persona está muy decepcionada y sube las escaleras hacia su departamento olvidándose por completo del picnic en el parque, llama al buzón de voz pero tampoco hay nuevos mensajes, sólo el viejo, el de “Todo era una prueba" y "La vida es mucho mejor que esto". Tampoco le ha llegado ningún mail, probablemente porque todos están en el picnic. Esta persona no puede convencerse de volver al parque.

Esta persona se da cuenta de que quedarse en casa sería significa darle la espalda a todos los que alguna vez ha conocido. Pero el deseo de quedarse es demasiado fuerte. Esta persona quiere darse un baño y leer en la cama.

En la tina, esta persona empuja las burbujas de jabón de un lado al otro escuchando el sonido que hacen al reventar. Parece un solo sonido en lugar de un millón de sonidos diminutos. los senos de esta persona apenas salen del agua. Esta persona empuja las burbujas hacia su pecho y juega a hacer formas extrañas con la espuma. Para este momento ya todos se deben haber dado cuenta de que esta persona no va a volver. Todos estaban equivocados. Esta persona no es como creían. Esta persona se sumerge y mueve sus cabellos como una anémona. Esta persona se puede quedar bajo el agua por un tiempo impresionantemente largo, pero solo si es en una tina. Esta persona se pregunta si algún día existirá una competencia olímpica de contener la respiración bajo el agua de la tina. Una medalla olímpica podría redimir a esta persona ante los ojos de todos aquellos que alguna vez conoció.

Pero existe tal concurso, así que no habrá redención. Esta persona se duele por haber arruinado su oportunidad de ser amada por todos, y mientras se mete en la cama, el peso de la tragedia comienza a presionar su pecho. Es un peso reconfortante, casi humano en cantidad. Esta persona suspira. Esta persona cierra los ojos. Esta persona duerme.


Texto: "This person" Miranda July

miércoles, 26 de agosto de 2009

El mejor cumplido de mi vida

"Eres hermosa...si fueras película serías "Ciudadano Kane"."


And she melts...

sábado, 22 de agosto de 2009

It's not your birthday anymore

There's no need to be kind to you
And the will to see you smile and belong has now gone
It's not your birthday anymore

Did you really think we meant
A
ll those syrupy, sentimental things
That we said?


(Eat me, drink me...and please, please, please...bite me)

Morrissey, "It's not your birthday anymore"

lunes, 10 de agosto de 2009

Concedido:

Voy a cerrar la boca.


sábado, 8 de agosto de 2009

yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Ya estoy mejor.
Gracias.

jueves, 6 de agosto de 2009

PUTSSSSSSS... (o la licencia poética del desgarro y la angustia de sentir que me carga el payaso)

Neta neta, creo que hoy ma va a dar algo...siento que me les voy.
No entraré en detalles pero PUTSSSSSSSma Madre. Me lleva la ...
No encuentro filosofía que me calme...voy por un tequila y luego vemos.
¡PUTA MADREEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!
(Esta entrada parece status de facebook o twitter, me disculpo por ello, pero...¡PUTÍSIMA MADREEEEE!!!)

martes, 4 de agosto de 2009

Compañía

Ella camina con prisa. Se dirige a un lugar donde alguien la espera. Tal vez alguien que la quiere y cuenta el tiempo para verla, alegre; o tal vez sea alguien completamente indiferente a ella, que sólo desea puntualidad.

Camina mientras escucha. Cruza la calle. Llega a la esquina.

Él, un muchacho con lentes y suéter de cuadros, sale de una tienda. Carga una hermosa caja rosa, una caja de pastel en sus manos indecisas.

Se dirige a un lugar donde alguien lo espera. Un lugar y una situación donde será pertinente un pastel, o bizcochos, en una hermosa caja rosa.

Hay prisa en los pasos. Avanza y llega a la esquina.

Una mujer que escucha y un muchacho de lentes, suéter a cuadros y una hermosa caja de pastel en las manos, esperan en la esquina la tregua del tráfico que les permita continuar su trayectoria.

Cuando no hay autos cruzan. No se miran, no se conocen, no les importa; sólo caminan hacia destino.

Pero ocurre que ambos caminantes, sin notarlo, han sincronizado el ritmo de los pasos apresurados. Es un ensamble perfecto en su tiempo y su inconsciencia. Y por unos segundos andan juntos.

Dos desconocidos se acompañan sin saberlo, sin querer, y cualquiera que los viera en ese instante pensaría: se acompañan; se podría decir que son amantes o hermanos, amigos de toda la vida, compañeros. Conocen sus más íntimos secretos, se han visto llorar y saben de sus alergias, cicatrices y fracturas.

En la siguiente esquina él dobla a la izquierda y ella sigue de frente. El ensamble se rompe, sin despedida, sin atención del desprendimiento. Ahora son dos trayectorias en lugar de una.

Ambos llegan bien a su destino, con una inexplicable sensación de fragilidad que les abraza la nuca…