Lo que queda:
Una historia de amor que jamás comenzó.

Otra historia de amor que terminó.

Una historia de aeropuertos a los que se añora regresar algún día.

Collages de fotos rotas, libretas y recortes. 2010.




Ella espera. Mira el celular. Lo deja.
Espera.
Va al baño, se lava la cara y usa un poco de desodorante porque huele “chistoso”.
Entra en la cocina.
Espera.
Busca en el refrigerador. Piensa que es hora de que su compañera de casa compre leche y lave algunos platos.
Mira el celular y espera. Nada.
Lava platos.
Espera unos minutos antes de salir.
Camina al supermercado que no está ni lejos ni cerca de su casa, donde siempre los otros clientes van especialmente sobre arreglados-maquillados-perfumados-vestidos. Compra huevos, pan y, sí, por supuesto, leche.
En el camino nota que ha olvidado el celular. “Mejor”-se dice.
Ella corre ansiosa por la calle hacia su casa, golpea la bolsa de compras. Un huevo se rompe.
Cierra la puerta, sube rápido las escaleras. Ve el celular: Nada.
Se sienta y escribe un mensaje: “Ya no te espero”.
Lo envía.
Descorcha una botella de vino, sirve un vaso y bebe sorbos pequeños mientras espera.
-¡¡¡Lo que pasa es que tú te enojas demasiado, no tienes paciencia y explotas inmediatamente por NADA!!!-
dice gritando, mientras las venas del cuello comienzan a saltar a la vista.
Algunas cosas que amo:
Bailar
Comer jamón serrano con un trocito de fruta.
Cocinar un buen filete para amigos queridos.
Subir a la azotea después de la lluvia.
Acariciar a mis perras en la nariz.
Las sábanas nuevas.
Las plantas que responden a mis cuidados y abren flor.
Que después de función alguien diga ¿en serio esa eras tú?
Dar función.
Bailar.
Arreglarme y ponerme muy guapa el domingo aunque no vaya a hacer nada especial.
Los cuentos.
Los caballos.
Mirar a los ojos.
Los libros de Marguerite Duras
Paseos por cementerios leyendo los recados que la gente deja en las lápidas.
Perderme en un viaje.
Cortarme el pelo.
Caminar acompañada.
Hacer pan.
Ir una noche a tomar un trago a algún lugar nuevo.
El vino.
Dar sorpresas.
El Chocolate.
Imaginar historias y llorar….
Esta son sólo unas cuantas.
Y tú…tú dices que no me gusta nada. Pobre de ti, que no sabes nada de mí.

