martes, 2 de septiembre de 2008

Del I Ching: Kung FÛ. Para RF.




Kung Fû: La seguridad interior (sinceridad), la propia verdad.


Kung Fû mueve hasta a los cerdos y a los peces, y conduce a la buena fortuna. Será bueno cruzar el gran torrente. Será conveniente mantenerse firme y correcto.

Viento sobre las aguas de un estanque.

Este hexagrama nos habla de la seguridad interior, sus ventajas y sus peligros . La seguridad interior debe estar apoyada sobre la propia persona. Quien logre esto vivirá tranquilo, como la grulla que logra reunir a toda su familia en un nido. Todo lo que ella necesita para su bienestar se encuentra allí. El diálogo del ave con su cría o el de la pareja que habla de los buenos espíritus es similar al del hombre cuya seguridad interior se manifiesta como un diálogo consigo mismo.
Cerdos y peces son los menos inteligentes de todos los animales de la creación, los más difíciles de influir.
La fuerza de la propia verdad puede crecer indefinidamente pa­ra extenderse a todas las criaturas. Tratando con per­sonas tan difíciles de influir como cerdos y peces el secreto del éxito reside en encontrar la manera correcta de aproximarse a ellos.
En primer lugar hay que liberarse de todo prejuicio y prácticamente dejar que la psiquis de la otra persona entre en nosotros sin restricciones. Sólo así podremos entrar en contacto con ellos, y ganar poder sobre ellos. Cuando una puerta ha sido abierta la fuerza de la propia personalidad puede influirlos. De esta manera no se encuentran obstáculos insuperables y se pueden emprender las cosas más peligrosas, como cruzar el gran torrente, y triunfar. Es importante entender cuánto depende de la fuerza de la propia verdad. Esta fuerza no es igual a la intimidad o a un lazo secreto. Incluso entre los ladrones pueden existir lazos secretos. Actúa como la fuerza de unión, pero no es un lazo invencible y no acarrea 'buena fortuna. Toda asociación basada en un interés común puede cesar en cualquier momento, en cuanto termine la comunidad de intereses y la más íntima amistad puede tornarse odio. Sólo cuando los lazos se basan en lo correcto pueden superar firmemente todos los obstáculos.
El control y la mesura producen un clima de tranquilidad.

No habrá defecto...

No habrá defecto...

No habrá...

miércoles, 27 de agosto de 2008

40°

Yo: ¿Qué hace ese ganso en mi cuarto?

Enfermera: Aquí no hay ningún ganso...estamos en tu cuarto, no en una granja.

Yo: Por eso mismo...¿qué hace aquí?

Enfermera: No veo ningún ganso.

Yo: Tal vez sea porque tú tampoco estás aquí.

Enfermera: Es posible, aunque poco probable.

Ganso: ¿Con quién hablas?

Yo: Con la enfermera.

Ganso: Aquí no hay ninguna enfermera, estamos en tu cuarto, no en un hospital.

Yo: Es lo que creí.

Deseo

Ser atleta olimpico y ganar una medalla de oro, sólamente para que, cuando me llamara el presidente, porque en este país el presidente no se ocupa de la economía, ni del desempleo, ni del crímen organizado con la prontitud (hoooo, bonita palabra) con la que le llama a los atletas que ganan oro, decirle:

"¿qué? ¿quién habla?...no le escucho...hable fuerte...¿cómo dice? No le entiendo, estoy entrando a un túnel...¿bueno?...."


¡En cuanto se termine la bronquitis que me aqueja, voy a comenzar a entrenar!!!

Nos veremos en Londres

viernes, 22 de agosto de 2008

Otras postales

Foto: A.M

“No voy a escribir en tu cumpleaños, pero sabes que me acordaré”- dice.
“No escribas, no es necesario”- responde.
“No lo haré”- promete y se marcha.


Ese día ella despierta muy temprano, se lava la cara, va por jugo, regresa bebiendo; de un cajón saca una vieja postal de cumpleaños que guarda, no sabe desde hace cuánto tiempo porque olvidó enviarla, no recuerda a quién. Escribe: Feliz cumpleaños.

Guarda la postal en el sobre, y en el lavabo blanco del baño, en complicidad con un pequeño cerillo de cabeza roja, prende fuego a la felicitación que en segundos arde, se consume: hermosa llama azul y naranja.

Con la punta del dedo toca suave la ceniza, traza una línea.
“Papel y tinta china”- piensa mientras el dedo termina el recorrido.
Feliz cumpleaños.
Sonríe y prepara el café.

jueves, 21 de agosto de 2008

Aniversario


Hoy hace un año que me cansé de despertar sola y desolada...

Y preferí quedarme conmigo.
Entonces hice mis maletas. Casi no me llevé nada. Dejé mis discos, la cama, los libros, la sala, la estufa, el baño. El sonido de los caballos que galopaban el domingo por la calle, ese sí lo empaqué para el viaje...


Ahora, el café es sólo para uno.

una taza

un cubierto

una almohada


Hacía mucho tiempo que no me sentía tan acompañada.

lunes, 18 de agosto de 2008

To argue



-¡Te estoy hablando a ti!! ¡Ven y escucha!!!
-¿Yo?
-Sí, tú… ¡Ven y escucha!
-¿Estás hablando conmigo?
-Por supuesto que estoy hablando contigo ¿Acaso ves alguien más aquí?
-¿Y qué te hace pensar que yo quiero escucharte? ¿O que siquiera tengo el tiempo para considerar escucharte? ¿Me conoces?
-Bueno…eso creo.
-¿Sí?
-Un poco, sí…
-A ver, entonces díme: ¿Quién soy yo?
-….No…No podría afirmar con certeza…
-Es lo mismo que me ocurre a mí.
-¿En serio?
-Sí.
-A mí también…

lunes, 11 de agosto de 2008

Del perdón

-Me estás pisando.
- Perdón.
-Tu pie está sobre el mío otra vez.
-Perdón.
-¡Me pisas!
-Perdón, de verdad…
- ¡Quita tu pie, me duele!
-Perdón, perdón…¿por qué te vas?
-Porque me estás pisando…
-¡Cuánto rencor eres capaz de guardar!!! ¡Eres horrible!

viernes, 8 de agosto de 2008

El vicecónsul

Ella separa la mirada del libro y se escapa un sonido cuando inhala. Una pequeña exclamación, como si hubiese pasado demasiado tiempo sin aire.
Cuando sus ojos dejan de tocar las letras, se siente como arrancada de la historia. Resiente.
Dulce náusea, insoportable e indispensable- piensa- como me lo habían prometido.
Quiere levantarse ahí, en esa sala elegante, bajo ese techo alto, donde personas esperan con nerviosismo; sin saber lo que ella está viendo en ese instante; quiere pararse en el sofá blanco de diseñador sueco con nombre impronunciable en español, y gritar: ¡la vida apesta a perfume cuando en un enorme jardín de gardenias, el vicecónsul contempla una bicicleta abandonada en la cancha de tenis!!!
El maldito calor.
En la sala llena de extraños ella desaparece en el libro, pero este libro es de cuidado, como todos los buenos libros deben ser. Este libro la sujeta deliciosamente hasta que está tan invadida por el vicecónsul, que tiene que detener la lectura.
Piensa en el abandono de los padres hacia sus hijos. Piensa en el monzón, ríos crecidos, los arrebatos, el cuerpo entregado y la locura. Piensa en todo eso, en ese sitio elegante y poco acogedor.
Piensa en el amor. Ella siempre está pensando en el amor.
Y por un momento lo desconoce. Ahí sentada, no lo logra distinguir.
Excitación y dolor al mismo tiempo.
Separa la mirada del libro y se encuentra con dos miradas curiosas que ven el título del libro.
Una chica tan bonita que no necesita maquillaje y su novio.
La chica bonita sin maquillaje dice: estás bien picada, se ve que está bueno.
Ella maquilla una sonrisa lo mejor que puede, y contesta perturbada todavía:
Algo así.

Esperando a Godot?

Algo muy bueno podría ocurrir, o no...
Espera. Espera. Desespera. Espera.
El problema no es que me digan que no...el problema es que no me digan que no...
La amplitud del limbo. La expectativa infinita.
Espera.
Espera.
Espera.
Panda
Desespera.

martes, 5 de agosto de 2008

De mi arte a tu arte prefiero...


Detesto a la gente, especialmente a los artistas, que ponen cara de sorpresa y desconcierto cuando digo “Marcel Duchamp le dio en la madre a todo el arte pictórico y conceptual del siglo XX y XXI”.
Ojalá yo fuera la autora intelectual de esta afirmación. Ojalá yo hubiera podido llegar a esta observación. Pero no, no lo digo yo señores “artistas”, no lo digo yo. Esta brillante afirmación la leí en la entrevista que Marguerite Duras le hace a Francis Bacon, ahí nada más.
Cito:
¿Duchamp?
Se ha cargado la pintura americana para cien años. Todo viene de él, y todos. Lo que es curioso, muy curioso, es que él va hacía la pintura más estética del siglo XX. Pero su trazo era muy firme, y su inteligencia muy firme.

Ahora, pensemos un poco en esta afirmación antes de asustarnos y calificarla de reaccionaria.
¿A qué podría estarse refiriendo Bacon cuando habla así? (y por si no queda claro, el término “cargarse” la pintura está utilizado en castellano como “chingarse” en mexicano).
Yo creo que Duchamp sentó el precedente de un tipo de pensamiento que automáticamente le va a exigir a sus sucesores un nivel mínimo, al cual, evidentemente y hasta la fecha, no estamos acostumbrados.
Después de él, habitar el arte conceptual se vuelve tarea de alto grado de dificultad, y es que, me van a disculpar, pero no es fácil. Eso de pensar, no es fácil. Coincido con Bacon en su idea de que después de Duchamp, todos partieron de Duchamp hacia Duchamp sin terminar de partir ni arribar.
Basta entrar a cualquier galería de “arte moderno” en el mundo y ver el germen inseminado de la mirada Duchampiana a veces mal habida, otras mejor lograda. En México rara vez comprendida.
Y es que el mismo Duchamp le escupiría en el ojo a todos aquellos atristillas de colectivos retrasados ética y estéticamente, que lo tratan como un “maestro”. Duchamp jamás lo habría permitido, porque su genialidad nace ahí, donde su pretensión de “Arte” termina. Lo que entendió Duchamp es que el frac acartonado y exclusivo con el que la burguesía ha envestido al “arte” es lo que mata cualquier hallazgo, cualquier destello. Por eso su arte es exclusivo, no de una clase social o académica, sino de cualquiera que quieran pensar.
Y aquí estamos nosotros, jugando a pretender, atrapados en el peor de los romanticismos, como si todos estos siglos hubieran pasado en vano.
Aquí estamos, fotografiando perros atropellados en búsqueda de la “belleza de lo brutal”, fotos mediocres de eventos extraordinarios; en lugar de fotos extraordinarias de eventos, nada más.
El absurdo uso y abuso de los objetos, la instalación de lo gratuito envuelto en palabrerías y complicidades de gremio. El aquelarre de los “artistas de la nada” que entre ellos se cubren la espalda y se olfatean las colas y se aplauden las miserias. Entre ellos justifican su adolecida ética, su obtuso accionar ante la vida. La indolencia de sus días. Eso sí, hay que decir que hay pasión, es cool, no importa que nunca la hayamos conocido, la pasión es dogma.
Pero es que es tan “chido” ser “chido”. Mientras haya cocteles y la promesa de ser “diferentes”.
¿Transgresores? No señores, en nuestra generación lo único que podría transgredir sería pensar antes de actuar. Y si de verdad pensáramos, haríamos la mitad de lo que hacemos y lograríamos el doble.
Duchamp quería eso, Dadá era la muerte de los símbolos atroces del arte “aceptado”, era la rebelión en la noche gala, la burla de la genialidad estandarizada. Y estoy segura que Duchamp mismo habría orinado en la sala dadaísta del Pompidou y se habría cagado de la risa conmigo cuando aquella noche en el Covadonga (el punto de reunión chido, de los chidos artistas de la ciudad de México hoy) sostuve ante la desinformada mirada de la mesa más analfabeta del mundo artístico que Duchamp le dio en la madre al arte pictórico conceptual y a los artistas del siglo XX y XXI.
Anímense a leer la entrevista completa de Marguerite Duras a Francis Bacon en:
AQUÍ
Para que tenga algo chido que conversar en su próxima visita al Covadonga.

sábado, 2 de agosto de 2008

Recuperación.



Debo guardar el secreto a un amigo, pero es necesario que cuente cómo ocurrió, porque lo que ocurrió es una de las historias más preciosas que he vivido para contar.
Primero: GRACIAS
Segundo: Gracias
No he recuperado mi computadora ni la información que llevaba en la panza de circuitos fundidos, lo cual en este momento no importa, no importa en lo absoluto. Los diez años de música, el divorcio, la voracidad de la publicidad…nada de eso es importante.
Lo que es importante ocurrió a la mañana siguiente de mi miércoles gris
Temprano en la mañana sonó el celular. Lo contesto disimulando la modorra.
- ¿estás despierta?- dice la voz
- Sí, sí… despierta
- Te invito a desayunar
- Sí, sí… desayunar.
Cuando suena el timbre y abro la puerta, del otro lado hay un gran abrazo esperándome junto con la pregunta ¿cómo estás? Aunque quien pregunta conoce la respuesta: perdida, sin música, sin letras, sin ánimo.
A continuación se abre la cajuela del coche, hay una caja sellada, y dentro de ella mi nueva herramienta, empacada, dormida pero lista para ser usada por primera vez.
- No dejes de escribir nunca- dice la voz
Y este panda no puede más que llorar (literalmente) y balbucear estupideces y decir: no, no, no, ¿cómo? Pero es que no debiste… tengo que pagártela…
La voz, amorosa y verdadera contesta: no, es una donación y me vale. No dejes de escribir.
Y entonces los que desaparecen son los publicistas del corazón podrido, los dictadores, los mentirosos, los asesinos, los injustos…los negados y los desamores. Todos se esfuman y comprendo que sí hay gente muy buena; y mi fe en la humanidad y en mí, en lo que veo y escribo, crece y me asalta una sonrisa que jamás me va a abandonar.
Gracias a ti, porque desde la primera vez que te conocí, hace quince años, me miraste en serio y dijiste: te permito doblarte pero nunca quebrarte. Y lo has cumplido, nunca me has permitido el derrumbe, ni la complacencia del desespero.
Mi corazón te guarda siempre y no es por el bien material que me has proveído en este momento duro; es la inmediata respuesta que tú siempre ofreces siendo fiel a tus principios: “Los primeros auxilios son la ayuda inmediata que debe brindarse a aquella persona que se encuentra en peligro inminente, ya sea física o afectivamente”, “La reanimación cardiopulmonar es sólo para corazones demasiado buenos para morir…y todos los corazones son, por principio, demasiado buenos para morir.”
Es que tú sí ves.
Entonces, sin pretexto, este panda ahora tiene una gran y hermosa responsabilidad: responder.
Y lo haré.
Quiero también agradecer profundamente a rf, a 10.21, a sirena de pie y a todos los que respondieron a mi tristeza de formas tan generosas y prontas, con música, con solidaridad.
Y yo que pensaba que a este mundo le hacía falta amor. You just prove me wrong.
Ahora sí… PANDA RELOADED.

miércoles, 30 de julio de 2008

De lo perdido

Cinco pares de ojos me miran, pero no me ven. Contemplan la horrenda blusa de flores que llevo puesta:
Well, I think this won’t work, maybe we should try some thing uglyer
Dicen entre si los extraños.
No me hablan a mí, yo no estoy, no existo en ese cuarto.
Me piden que me cambie la ropa, me tocan el pelo, hablan entre ellos y piden que me cambie otra vez. Algo más feo.
Well, she is not important, she is only gonna hold the bottle, and thats it.
¿No lo notan? ¿Lo habrán pasado por alto?
Yo soy Ofelia, soy Cordelia
Lolita, Lol
Agatha, Lisistrata, Helena, Norha…María, Alejandra, Patricia, Verónica…
Puedo serlo y lo he sido.
Soy un Panda. Un panda bailarín, escritor y actriz…
¿No lo saben?
Yo contemplo la vida, los detalles pequeños de las personas y encuentro historias en todos lados, en donde se pueda.
Sostengo tu botella de coca si me pagas bien por hacerlo, para tener la posibilidad de contemplar la vida y encontrar historias, para escribir aquí que tú y tu oficio son mi tristeza y mi sustento, señor publicista por lo menos míreme cuando me habla.
Salgo de allí, sin haber sido vista, sólo examinada, y llego al metro con un océano en los ojos pensando: “No lo notan….no lo ven…” y por un segundo dejo de existir.

Hoy mi computadora murió, y con ella mis historias, mis fotos, mi trabajo y más de diez años de música que junto a él coleccioné.
Cuando junté mis cajas para irme de nuevo, él dijo, condescendiente y amable: ¿y los discos? Llévate los que quieras.
Yo tuve náuseas provocadas por esa amabilidad y esa condescendencia que me parecían un maltrato después de diez años de mirarlo dormir y maravillarme de él, y contesté indignada: lo tengo todo en mi computadora, quédate tú con ellos…
Hoy no tengo nada.
¿Qué vas a hacer? ¿Decirme que todo va a estar bien?
Yo se que todo va a estar bien, porque nada está bien y eso es el orden natural de las cosas.
Perdí mi música y aunque la voy a recuperar con el tiempo, hoy me hunde una pesada tristeza el corazón.
Ahora, este panda tiene que pagar por escribir en el ciber café de la esquina, en una máquina ajena. Y como nadie nunca me ha pagado por escribir, eso se convierte en un problema, no tengo tanto dinero para pagar por los minutos que me tardo en estructurar mi pensamiento y mi imaginación. Escribo rápido y trato de ser eficiente, intento no errar mucho en la ortografía y en la redacción, pero se que una vez publicada esta entrada, voy a querer corregirla, como acostumbro, y no voy a poder porque “time is monney” y hoy mas que nunca, el tiempo me cuesta.
Por esto, y por la tristeza de ser todo lo que soy y que no valga de nada, ni siquiera para que me vean a la cara cuando me hablan, este panda dejará de escribir en este sitio por un tiempo, en lo que consigo que alguien me pague y pueda comprar una computadora para re hacer todo lo que perdí.

Si alguien quiere colaborar con mi acervo musical puede enviarme archivos de audio a: avecesyo22@gmail.com, no importa que, será bienvenido y en un tiempo lo subiré a mi propia compu, que seguramente pagaré sosteniendo botellas de cocacola o siendo "bonita" ante los ojos de cartón de algún ciego detrás de una cámara.
Lamento el tono azotado de este texto.
Saludos y espero verlos muy pronto.
¿verlos? Sí claro, verlos, vernos.

sábado, 26 de julio de 2008

Jugábamos...

Se llamaba Gege, todos le decíamos “je-je”, así como suena, no recuerdo si su nombre era Jorge o Sergio, pero todos, hasta su familia le decíamos Gege. Fue un niño con el que a veces jugamos mis hermanos y yo, de pequeños.

Gege así se presentaba y distinguía de los demás.

Yo hice llorar a su mamá una vez.

En ese momento no entendí por qué, yo tenía alrededor de cuatro o cinco años, y a esa edad el entendimiento del mundo es muy particular. Uno sólo conoce la curiosidad pura, sin la atadura de un censor moral severo, todavía. Uno sólo quiere saber, del mundo, de las cosas pequeñas y su movimiento; de las grietas que aparecen de pronto un día en la pared de la cocina o en la cara de la tía o del abuelo. ¿Cómo llegarían ahí? ¿Porqué hay una infinita y pequeña línea negra alrededor de todo? ¿Qué es el perímetro? ¿Yo qué soy? ¿Puedo ser un hada?, un caballo, ¿entonces yo qué soy?

De niño se tiene un pensamiento revolucionado y todo puede ser una oportunidad de aprendizaje en potencia. Desde los tres hasta más o menos los seis años preguntamos muchas cosas y no nos preocupa la forma de la pregunta. No sabemos que nos tiene que preocupar.

Así que estando yo en esa etapa de mi existencia jugaba con Gege y mis hermanos.

Cuando Gege nació, le pronosticaron seis horas de vida como máximo. Nunca nadie había visto un bebé así. Carecía de cualquier masa muscular y tenía deformidades evidentes. Su salud era nula.

Los médicos del pequeño hospital en el que nació no supieron diagnosticarlo. Tuvieron que llamar a especialistas en genética para analizar el excepcional caso.

Gege había nacido con una rara afección genética en los músculos, de la cual, en ese entonces se tenían reportados sólo otros dos casos en el mundo. Y ninguno había sobrevivido más de dos días.

Eran bebés con deficiencia de keratina y proteínas, su cuerpo no podía desarrollar musculatura y dado que el corazón es un músculo, su corazón fallaba, y por consecuencia sus riñones también y sus pulmones y casi cualquier otro órgano.

Al final, desafiando cualquier pronóstico, Gege vivió hasta los diecinueve años. Su vida no fue normal. Tuvo problemas de lenguaje, y jamás se puso de pie, entre otras dificultades. Gege era un niño evidentemente enfermo, pero que finalmente podía jugar con nosotros e incluso lograba defenderse de los demás, arrojando juguetes y objetos varios por el aire. Aunque su visión era débil, ocasionalmente lograba atinar al objetivo. Cuando llegó a la adolescencia aprendió a maldecir: “igaaa uuu mdreeeee” (chinga tu madre). En ese entonces yo ya no lo veía, pero me alegró saber que consiguió mentar madres y putear a gusto. Finalmente, si alguien tuvo razón y derecho de maldecir a la vida y todo lo que en ella hay, ese fue Gege.

Al carecer de masa muscular suficiente, Gege se desplazaba gateando de un lugar a otro, incluso en el parque o en el patio, él era mayor que yo por algunos años, sus huesos eran frágiles y evidentes bajo la delgada piel. Tomaba medicinas cada media hora que le daba su madre agotada. Recuerdo cómo la hice llorar.

Una tarde, ella se acercó a Gege con un jarabe. La observé y pregunté:

- ¿qué es eso?

-Es la medicina de Gege.-contestó

-¿porqué le das medicina?

-Porque está enfermo…

Y tuve una gran duda entonces:

-¿Y cuándo se va a curar?

La madre de Gege hizo un silencio largo y sus ojos se inundaron enrojecidos. Tuvo que contestar:

-Nunca. Él es enfermo.

Y así, a los cuatro años hice llorar a una mujer agotada y sin esperanza.

-A lo mejor un día sí se cura- dije, tratando de dar consuelo a esa desconsolada señora que para contestar a mi curiosidad había tenido que decir en voz alta lo que posiblemente no se había atrevido a decirse a sí misma. Nunca.

Gege dio batalla y resistió, maldijo y se burló de la ciencia como pocas personas que haya conocido y finalmente se curó a los diecinueve años, ante los ojos agotados y secos de su madre y su hermana.

viernes, 18 de julio de 2008

Oma...

Muchas gracias a todos los que se han preocupado por ella. Los antibióticos hicieron efecto y también el cambio de veterinario. Oma se ha recuperado y está de nuevo persiguiendo vecinos,
esperemos que que por mucho tiempo.
Gracias.

miércoles, 16 de julio de 2008

yo quiero ser bailarina y tocarme la cabeza con la punta del pie...



martes, 15 de julio de 2008

Marguerite

¿Ya terminaste el libro?- pregunta él.
Sí- responde ella con inseguridad.
¿Qué te pareció?-
Hermoso-
Él desconfía, encuentra tibia su respuesta ante lo que ese libro es.
Solo hermoso no es suficiente- piensa él- tal vez no lo terminó.
Es un libro grande, conmovedor ¿no?- y continúa: - ¿cómo se llama la mujer de la casa?-
Ella contesta:
No me acuerdo-
Ella se acuerda, sabe quién es la mujer de la casa, pero se da cuenta de la desconfianza, nota que él duda que terminara el libro, se siente evaluada. Sabe que no podrá decir nunca cuánto la estremeció aquella lectura, las palabras no le alcanzan, el corazón se siente empequeñecido ante la grandeza de aquellas frases, a veces el mejor comentario es un silencio cargado de pensamiento. Cierra los ojos, ve el mar, el calor, escucha las sirenas del fuego, la invade una blancura ardiente.
S. Tahala- dice ella sonriendo. Sabe que en el libro, todos están, son y se llaman S. Tahala.
Acompáñame mañana a comprar el libro anterior a este, quiero que lo leas para que entiendas- dice él
Sí, para que entienda-

Ella entiende.
El amor.

martes, 8 de julio de 2008

Oma

Esta es la pata de Oma.

Ella es grande, como pueden apreciar en esta fotografía de su pata contra mi muslo.

El domingo antepasado Oma comenzó a parir a sus crías y terminó tres días después.

Fueron en total 15, algunos nacieron muertos, otros se veían sanos, pero dos días después todos los 15 habían muerto.

Cuando menos de media camada estaba todavía viva, mi madre llamó a un médico para saber si había algo que pudiésemos hacer para ayudar a los que quedaban vivos. Este mediocre le sugirió a mi madre que la razón por la que los recién nacidos estaban muertos era porque “A veces hay buenas madres y a veces hay malas madres”, y aparentemente nos había tocado una mala madre.

Sentí extraño este diagnóstico ya que yo había visto a Oma parir y atender a los primeros ocho que nacieron. Los lamió y les cortó el cordón a todos los ocho, comió las bolsas grisáceas que los envolvían y los iba acercando lo más que podía a su vientre. Se veía muy segura en lo que hacía.

El problema en realidad no fue un instinto maternal atrofiado; ocurrió que durante el parto, uno de los fetos se quedó enredado y murió dentro de ella. Bloqueó el canal para los otros que quedaban adentro. Eso retrasó la labor de parto y produjo una inflamación en las glándulas mamarias, bloqueándolas e infectando. Esto se conoce como “Mastitis” y si alguna vez has tenido tetas sabrás, o podrás imaginar, lo mucho que llega a doler que se bloqueen los conductos de esa zona. Oma no pudo alimentarlos, no porque fuera una mala madre sino porque estaba a punto de morir de fiebre y dolor.

Nosotros, pensamos que estaba decaída por el parto, pero no entendíamos porqué no permitía a las crias comer. Al principio creímos que era un proceso de selección natural, Lo habíamos visto antes con otras camadas. Cuando la madre, por instinto, aleja a una cría del alimento suele tener una explicación y regularmente es que ese cachorro viene mal (y les prometo que me ha tocado ver lo equivocado que es tratar de salvar a esas crias que por sí mismas no podrían sobrevivir ni un ventarrón). Además en mi familia, con respecto a las mascotas tenemos ciertos principios. Uno muy importante rezaría: no es inteligente acercarse demasiado a una hembra parturienta, mucho menos si esta tiene el tamaño para arrancarte la cabeza de un solo mordisco; nunca sabes bien cómo van a reaccionar las madres durante los partos.

Pero el miércoles Oma tenía dificultad para respirar. No notamos la fiebre y como había estado bebiendo agua, pensamos que estaba fatigada pero bien. Todavía había dos vivos. Pero al final no quedó ninguno. Otro veterinario inyectó a Oma una fuerte dosis de antibióticos, que le dieron la fuerza suficiente para levantarse.

Y cuando logró ponerse en pie, lo primero que hizo fue ir, angustiada, a buscar sus crías

Mala madre ha de haber sido la de ese veterinario Freudiano hijo de cabra.

En este momento Oma está internada en el hospital, y parece responder favorablemente a los tratamientos, pero todavía no está fuera de peligro.

Mejórate pronto Oma…

domingo, 6 de julio de 2008

Fantasía

“¡Si Batman existiera estaría pateándote el trasero en este instante!!!!

Y estaría dándome amor para consolar éste pobre corazón que te empeñas en descuidar.”- dijo ella cuando azotó la puerta del coche. Sacó sus llaves, abrió la puerta de la casa, entró y finalmente azotó la puerta nuevamente, enfurecida.

Una vez dentro, sentada en la sala, se quitó los lentes y se quedó mirando al vacío un largo rato, pensando:


“Pinche Batman ¿dónde estás?”…

viernes, 4 de julio de 2008

Art


We must try to paint an other picture…







Imagen de Mon Ton Son

miércoles, 25 de junio de 2008

Dear Heavenly Father...please forgive them...

Suena el timbre, el perro ladra desesperadamente.

-Cállate- ordeno.

Vuelve a sonar.

Me asomo por la ventana del estudio, en pijama. ¿En qué otro atuendo puede estar uno a las nueve de la mañana un sábado?

Alguien con un sombrero de paja tejida y flores de plástico está en la puerta. Pero viendo desde arriba parece una luneta primaveral, o un hongo floreado.

-¿Diga?

Una mujer morena y de evidentes cincuenta y pico es revelada bajo el sombrero cuando ella alza la cara.

-¿Diga?

-Muy buenos días, venimos distribuyendo la palabra del señor que…

-¿qué señor?

-El señor Cristo que se sacrificó para salvarnos a sus corderos de…

-No, gracias

-Muy amable, sólo queremos platicar con usted sobre nuestras actividades...

-No

-Si me permite le puedo dejar un folleto…

- ¡NO!

Mi perro continúa ladrando y logra que la molestia sea mayor. La señora sonríe y continúa:

-Le voy a dejar una tarjeta por si a caso usted…

-No se moleste, le agradezco, pero insisto: no acepto propaganda religiosa- repíto enérgica y decidida.

La mujer queda un segundo en silencio, desconcertada, y finalmente dice aliviada:


-¡Ah bueno, pero esto es La Biblia!

martes, 24 de junio de 2008

Hay silencio

a veces uno guarda silencio y ofrece una sonrisa.
Habemus sonrisa.

domingo, 22 de junio de 2008

Merci pour le fusil...


My Love
Wherever You are
Whatever You are
Don't lose faith
I know is gonna happen some day, to you
Please wait
Please...

No gracias

No quiero amor que me haga perder la cabeza,
quiero amor que me ayude a conservarla.

miércoles, 18 de junio de 2008

Relato al que nunca pude titular.

Foto: Craig Richardson.

Fue un día gris cuando dieron la noticia de Daniel. Llovía desde temprano.

-Daniel está muerto- Dijo el maestro.

Se colgó- Remató llorando.

El silencio fue una explosión. Lo único que sonó fue el día lluvioso.

¿Por qué? ¿Cómo muerto? Sólo tenía 26 años, no puede estar muerto.

Daniel está muerto. Se colgó.

¿Por qué nos explicaría el maestro ese detalle de que se colgó?

Lo único que se me ocurrió pensar fue que, al enterarse de lo ocurrido, la noticia le aplastó. La imagen lo aguijoneaba sin descanso y él, incapaz de procesarla o asimilarla de alguna manera, tuvo que compartirla con nosotros para sentirse acompañado en su intento. Necesitaba que lo ayudáramos aligerando su pesada carga.

Y todos sentimos pesar pero nadie aligeró ninguna carga.

-Daniel está muerto. Se colgó…Daniel está muerto. Se colgó…Daniel…

La noticia entró a mi oído derecho, y quedó vibrando intensamente muy cerca del tímpano transformada en una avispa negra de veneno doloroso. Mi oído empezó a arder. Sentí el aguijón de cada palabra, como seguramente el maestro lo había sentido. El zumbido se intensificó.

Repetí en silencio la frase: Daniel está muerto.

Al hacerlo, la avispa del tímpano se multiplicó y el dolor se volvió franco. Muy pronto hubo un panal negro dentro de la cavidad, inflamando y bloqueando los conductos. Finalmente el tímpano supuró y se reventó mientras íbamos camino al pueblo de Daniel.

Llegamos tarde al entierro. Dos días tarde ya que las vacaciones habían retrasado la noticia.

El cemento de la tumba no terminaba de secar ni la lápida había sido grabada con su nombre todavía, lo que hizo todo más irreal aún.

Al rato traen el nombre del muchacho- dijo el enterrador, quién nos indicó cuál era el sitio del muchacho.

Las flores que se habían dejado el día del entierro, a penas vivas, serenas, escupían la esencia que se mezcló con la de nuestros ramos revelando un agudo olor. Algunos lloraron más. Otros nos sentamos en silencio a ver, o imaginar que veíamos a Daniel, con los tatuajes en los nudillos y la mirada confiable. Fue el único momento en que la lluvia paró en una tregua que me pareció ligeramente ridícula, y el sol de enero hizo acto de presencia, casi irónico.

Pinche Daniel-pensé.

Volvimos a la ciudad bajo la lluvia, por la carretera encharcada.

Cuando llegué con el médico y me revisó el oído dijo: Es extraño, tienes el tímpano destruido, pero no hay infección ¿Tuviste un golpe fuerte en la cabeza?

Algo así- contesté.

sábado, 14 de junio de 2008

Tuerto Miope

Harta:
De ver cómo gente buena es palmeada en la cabeza, condescendientemente, por el tuerto miope.
Sentado en un cómodo sillón, que no le pertenece, Tuerto miope habla del arte y de la poética, del cine, de política, de los "procesos" y de la vida, aunque entre la vida y él hace mucho que no hay nada personal. Miente frente a todos y todos saben que miente pero lo aceptan con agrado, porque este siniestro personaje posee un don con la palabra.

Harta del juego de la simulación y el mal uso del afecto:
"Sí, es un abusivo, cabrón; me jode, no es justo, lo odio, no quiero saber nada de él, me hirió, me despreció. Pero tenemos una historia, alguna vez hubo cariño, le debo tanto. Le serviré su copa de vino, lo invitaré a mi sillón, a mi vida, a mi fiesta de cumpleaños..."
Y el cariño, pálido y angustiado grita: "¡No, yo no fui, yo no lo hice, yo no se de que hablan!"


Mierda:
¿Quieres un poco de caca con tu mierda? Porque las "buenas personas" por alguna razón se la comen y la agradecen. Está bien comerla, es correcto, es amor.
Y el amor encabronado grita: "¿Y yo qué culpa tengo de todo esto?".
Hay que ser comprensivos y correctos. Está bien comer caca todos juntos y mentirnos a la cara. Eso sí, jamás divulgues que lo que estamos comiendo es mierda: "¡Qué intolerante, que histérica, cómo puedes ser tan berrinchuda, aliviánate! Lo que pasa es que tú no entiendes!!!!"
Y es verdad. No entiendo.

No entiendo:
Amo y me importa amar bien. Me duele vernos revolcados en excusas y simulacros.
El amor no requiere argumentaciones. Cuando uno quiere, cuida y es cuidado.
Quien te ama, cuida tu espalda y tu herida. Jamás permite que te desangres ante sus ojos indolentes.
El amor se construye, y jamás debe ser un acto de fe, si lo que quieres es fe, para eso está la religión, las iglesias y los cuentos.
Yo no puedo sentarme y ver al tuerto miope impune, en mi casa, en mi sillón, gozar de perdones que ni siquiera ha pedido (porque él jamás se disculpa, ni admite nada).
Lo hice, jugué ese juego, y jamás podría volverme a ver en un espejo si lo continúo.
Eso sí es amor. Decir que no. NO, gracias, no.

lunes, 9 de junio de 2008

las cosas de las cosas

Tengo un arete que no me quiere perder.

Se le cayó la mariposa de plata que lo sujetaba. Era tan pequeña que cuando noté que faltaba ni siquiera intenté buscar, asumí desde el principio que jamás la vería de nuevo.

El arete se mantuvo en mi oreja, atravesado como un diminuto alfiler de cristal, en equilibrio. Debí quitármelo en ese momento para no perderlo, pero el café estaba hirviendo y decidí servirlo.

Después de agregar azúcar, tostar un pan, pasear al perro, saltar la cuerda e ir al cine, quise tomar un baño. Entré al baño, calenté agua y me enjaboné de los pies a las orejas. Fue cuando sentí la ausencia de la pequeña zirconia roja y me sentí muy mal. La mayoría de mis aretes no tienen par…casi todos

Busqué en la regadera y entre mi pelo mojado, sin éxito. Era casi imposible que después de agregar azúcar, tostar un pan, pasear al perro, saltar la cuerda, ir al cine y tomar un baño, el arete estuviera cerca. Como con la mariposa, asumí que lo había perdido sin remedio.

Hice mis cosas. Traté dejar pasar el asunto.

Ya tarde, cuando el cansancio ganaba la batalla, revolví las cobijas para acostarme, y ahí estaba: diminuto y centellante como una hormiga entre las sábanas. Entendí que la que se había perdido era yo y mi arete había pasado todo el día esperándome en la cama.